La carta Pikachu Illustrator fue vendida por US$16.492.000 (más de $14.200 millones de pesos chilenos) en una subasta organizada por Goldin Auctions, convirtiéndose en la carta más cara jamás registrada en la historia del Pokémon Trading Card Game.
La pieza pertenecía al creador de contenido y luchador Logan Paul, quien la había adquirido en 2021 por US$5,275 millones. La subasta se extendió durante 41 días y cerró tras una intensa fase de ofertas finales. El precio martillo alcanzó los US$13,3 millones, a lo que se sumó una prima del comprador del 24%, elevando el total a más de US$16,4 millones.
La Pikachu Illustrator fue entregada en 1998 a los ganadores de un concurso organizado por la revista japonesa CoroCoro Comic. Se estima que existen entre 39 y 41 copias distribuidas originalmente.
La versión subastada es la única conocida con calificación PSA 10, otorgada por Professional Sports Authenticator (PSA), el grado más alto de conservación dentro del sistema de certificación. La ilustración fue realizada por Atsuko Nishida, artista original de Pikachu, lo que añade relevancia histórica a la pieza dentro del universo Pokémon.
Al momento de anunciar la venta, la casa de subastas la describió como “una de las ofertas públicas más significativas en la historia del hobby”. Posteriormente se confirmó que el comprador fue el inversionista AJ Scaramucci, quien participó en la transmisión oficial tras el cierre de la subasta.
Cuando Logan Paul adquirió esta copia en 2021, ya había establecido un récord mundial como la carta Pokémon más cara vendida hasta ese momento. Cuatro años después, la misma pieza vuelve a romper marcas y reafirma el impacto del coleccionismo Pokémon en el mercado global.
Más allá del componente mediático, la operación reafirma el peso que ha alcanzado el coleccionismo de cartas Pokémon en el mercado internacional, donde ciertas piezas históricas han trascendido el ámbito del juego para convertirse en activos de alto valor cultural y económico.
Imagen referencial utilizada con fines informativos.