El Champions League Osaka 2026, torneo del juego de cartas Pokémon (Pokémon TCG), dejó un entorno competitivo más abierto de lo que anticipaban las proyecciones previas. El evento se disputó en Japón bajo el entorno posterior a la rotación y con la expansión Ninja Spinner ya integrada en el formato. Aunque Dragapult ex partía como el mazo a vencer, el desarrollo del torneo terminó mostrando algo distinto: un formato donde ninguna estrategia logró imponerse con claridad.
Al revisar los datos del torneo, no solo se puede ver qué mazos fueron los más jugados, sino también cuáles lograron mantener su rendimiento a lo largo del evento.
Uno de los puntos más claros del primer día fue la diferencia en conversión. Alakazam, con un 22%, no solo superó a varios mazos más jugados, sino que confirmó una tendencia visible durante el torneo: la eficiencia terminó pesando más que la popularidad.
Esto refuerza una dinámica habitual en el competitivo: los mazos más presentes no necesariamente son los que mejor avanzan.
En este grupo, Crustle destaca por su alto rendimiento pese a su bajo uso, mientras que Grimmsnarl mantiene una conversión sólida, incluso con menor presencia dentro del entorno competitivo.
El aumento de Alakazam al segundo lugar responde directamente a su rendimiento en Day 1, lo que sugiere que muchos jugadores optaron por mantener sus listas tras avanzar.
También se observa una mayor presencia de mazos con capacidad de adaptación, pensados para responder a distintos enfrentamientos dentro del torneo.
El resto del Top 32 se distribuye entre múltiples arquetipos con una sola presencia, lo que refuerza la idea de un entorno sin un dominio absoluto.
Dentro de este escenario, Alakazam se posiciona como el arquetipo más consistente del torneo, tanto por conversión como por representación en las etapas finales.
Más que un mazo dominante, Osaka dejó la sensación de un formato donde la preparación específica marcó la diferencia.
Uno de los datos más llamativos es la ausencia de Mega Lucario ex en estas fases finales. Pese a su alto uso en Day 1, no logró posicionarse dentro del Top 32.
La llegada de Special Red Card introduce una forma de disrupción más directa, que rápidamente se instala como estándar dentro del formato.
Al mismo tiempo, Unfair Stamp mantiene niveles similares de uso, mientras que Judge pierde presencia de forma considerable, en gran parte por su efecto simétrico.
En Osaka se vio un aumento en atacantes secundarios pensados para cubrir enfrentamientos específicos. Ogerpon Máscara Verde ex es el caso más evidente, duplicando su presencia respecto al torneo anterior.
Otras opciones comienzan a aparecer como respuestas puntuales dentro del formato, ampliando las herramientas disponibles en la construcción de mazos.
Aquí es donde se ven los cambios más claros del torneo. Algunas cartas aumentan fuertemente su presencia, reflejando una adaptación directa al entorno competitivo.
Destaca el crecimiento de Team Rocket’s Watchtower, mientras que opciones como Munkidori reducen su uso en comparación al torneo anterior.
Aunque Dragapult ex fue el mazo más utilizado en Day 1 (22,7%), su presencia se dividió en distintas configuraciones:
En el Top 32, esta distribución se mantuvo sin una variante dominante:
Esto muestra que, pese a su alto uso, Dragapult ex no se consolidó en una única forma dentro de las etapas finales.
Osaka no dejó un “mejor mazo” claro, sino un entorno en constante ajuste. La elección del mazo sigue siendo relevante, pero cada vez pesa más cómo se construye y cómo se adapta a lo que hay enfrente.
El resultado es un metajuego abierto, donde entender el entorno termina siendo tan importante como la elección inicial.
En un escenario así, la diferencia no la marca un mazo dominante, sino la capacidad de adaptarse mejor que el resto.